quienes somos

Somos La Usina, una Asociación Mutual. Nacimos con esta figura -pero con distinto nombre- en 1968; por entonces nos llamábamos Corredores de Noel y funcionábamos en la misma casa que hoy habitamos.
Entre 1995 y 1996 comenzamos a realizar varias actividades culturales, como  los Encuentros de Arte Joven, conciertos de folklore latinoamericano, tango y rock, teatro de títeres y talleres sobre violencia familiares. Pero estas actividades eran discontinuas, por falta de recursos materiales.
Entonces, en 1996 presentamos un proyecto de co-gestión a la Dirección General de Promoción Cultural de la entonces Secretaría de Cultura del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, para abrir un Centro Cultural en el espacio de la mutual.
En 1997 nacimos como La Usina, y nos propusimos el trabajo cultural como actividad principal. En junio de ese año el proyecto fue aprobado y se iniciaron los talleres gratuitos de Cerámica y Plástica para niños y Tango para adultos, remunerados por la Dirección de Promoción Cultural. Dos meses después se acordó que la coordinación del Centro Cultural quedaba a cargo de las promotoras del proyecto y se abrieron nuevos talleres: Cerámica y Plástica para adultos, Iniciación Musical para niños, Murga y Expresión corporal para niños y adultos. 
Con la primavera comenzaron las obras edilicias para acondicionar el lugar a los talleres y nuevas actividades. El 4 de noviembre de 1997 inauguramos oficialmente el Centro Cultural La Usina.
Desde entonces hasta ahora, hemos incorporado talleres gratuitos en el marco del Programa Cultural en Barrios, perteneciente al Ministerio de Cultura de la Ciudad.


¿Qué hacemos?         

Llevamos adelante una propuesta cultural, inserta en lo social y con proyección comunitaria. Una propuesta que tiene en cuenta el modo de vida de los habitantes del barrio, que incluye las características socio-económicas de la población, que apunta a la búsqueda de respuestas con el conjunto de la comunidad y con su plena participación. En este marco nos preguntamos cómo estimular, desde la intervención cultural, la transformación social.
Desde La Usina generamos un espacio alternativo en el territorio. Alternativo a la calle, la esquina, la televisión, el consumo, la inseguridad, la desesperanza.
Trabajamos para ser un lugar para el encuentro, la recreación, la escucha, la participación solidaria, la expresión artística, la producción cultural. Una puerta abierta al descubrimiento de potencialidades y al desarrollo de capacidades.
Este accionar acompaña a los más jóvenes, en un momento vital  de su desarrollo, en la construcción de proyectos de vida.
La compleja realidad urbana demanda respuestas complejas. Es necesario articular acciones, potenciar recursos, intercambiar  experiencias y saberes con  otras instituciones  y áreas de la ciudad. Así se entreteje esta trama  alternativa, esta red comunitaria de contención social.
Concebimos nuestra práctica como un proceso  de  construcción  colectiva.

Somos y hacemos La Usina las coordinadoras Susana Arario y Susana Barbera, la encargada Dolores (Lolita) Santillán, las y los profesores de los talleres, y las niñas, los niños, los jóvenes y adultos que se acercan, aprenden y enseñan en todas las actividades.